Ir al contenido principal

XVIII


Tanto y tanto que te di
que te di todo sin quedarme tanto,
con todo y todo te vi partir
en silencio y desencanto.

Pero en tanto tú partías
otro corazón llegó,
y todo aquello que yo repartía
ella sin dudarlo lo tomó.

Ese tanto que guardé
otra más lo aprovechó,
mira que no tanto esperé
y pensando sin pensar todo llegó.


Comentarios

Mayte ha dicho que…
Todo llega en el momento preciso e ideal...

Un abrazo.
Acido Obscuro ha dicho que…
El Glorioso momento en que puedes restregar que ya no tiene ese amor poder sobre ti.

Sabes, a veces no estan facil... puede pasar tiempo en liberarse de esa persona con la que nos clavamos.

Pero bueno, ya me Proyecte, saludos mi estimado
Pluma Roja ha dicho que…
¡Excelente! Magnífico juego de palabras. Y un gran contenido.

Besos.
eli ha dicho que…
Maravilloso, sencillo a pesar de lo complicado que pareció :)
Shang Yue ha dicho que…
qué fácil parece descubrir al que tanto tiene para dar cuando no tiene a quién

qué difícil es llegar en el momento preciso al lugar idóneo
Mariposa Errante... ha dicho que…
Querido Amorphis:

Que bellas lineas...

Besos.
Unknown ha dicho que…
...Moraleja: aprovecha lo que la vida te ofrece en el momento adecuado, porque como llegó puede irse y llegará alguien que si aproveche lo que tu no...

no se si se entiende je

un besoo grade manitos de poeta
la MaLquEridA ha dicho que…
Chispas, otra ocupa su lugar.
la MaLquEridA ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo ha dicho que…
eso realmente anima a los solitarios :D
Karen ha dicho que…
bello!!! simplemente bello...
Munani ha dicho que…
Ahhh no me gustó XD

jajaja naaa mentira ^^
Jo ha dicho que…
los sitios siempre se ocupan ... :(
NTQVCA ha dicho que…
Y segurito que después se arrepintio!
Sherezada ha dicho que…
las mejores cosas de la vida llegan cuando uno menos se lo espera!! de eso no cabe duda!
saludos!!
eMiLiA ha dicho que…
¿La clave será esa? ¿Pensar sin pensar?

Abrazo!

Entradas populares de este blog

Así fue ...

Así fue como conocí… Tus labios. Fue un suspiro que se alejó de tu cuerpo para acercarse a mi oído, que provocó un beso robado que ni lo fue tanto por tu nerviosa complicidad, fue en una sonrisa que al mínimo detalle dejaba ver la inocencia de una mujer con ganas de vivir. Y después, después tu mirada. Qué tan noche pudo ser en realidad no importaba pues la luz que tus oscuros ojos emanaban era aún más fuerte que la de cualquier astro que con propia luz se iluminara. Cruzaste conmigo tu mirada sólo para descubrir secretamente que para entonces ya me amabas. Entonces descubrí tu cuerpo. Escultura que se tiende horizontal sobre mis sueños, tan desnudo como musa, tan deseado como el pecado que castigamos, tan seductor que sonrojas al más fino de los amantes, tan tuyo y en aquel instante tan mío que no perdí el instante de tocarlo con mis besos y guardarlo en mi pensamiento. Al momento, hacer el amor se volvió en demanda una tarea tan amena como cotidiana. Y la pasión y...

fugaz

El viento trajo consigo el perfume que descansaba en tu cuello, mi olfato lo recibió con una dulce sensación de frescura y lo transformó en un suspiro,  nuestros ojos se cruzaron en una mirada que se interrumpía por fugaces parpadeos. Tus dedos se encontraron con los míos en una inquebrantable cadena y me jalaste hacía ti para unir tu aliento a mis labios desesperados por romper la sequía con el color de tu lápiz labial. Así lo hiciste; cuando el suave toque de tu boca me invadió, un nervioso derrame de emoción cruzó por todas mis venas haciendo que el corazón me latiera mas rápido que si hubiera corrido un maratón, al instante un impulsivo abrazo te acercó a mi pecho y me permitió sentirte, cerquita, tan cerquita que sentí tu pulso igualmente ansioso y tu palpitar también acelerado. Rompimos el beso para sonreírnos, nos miramos sabiendo que nos volveríamos a encontrar pronto; una voz en segundo plano mencionó tu nombre, señal de que tenías que retirarte, y con la última mu...

Hacia adelante.

Te hablé con el cuerpo, te canté con la piel, me entregué a tu cielo y a tus engañosos besos sabor miel. Te viví con el alma, te amé con la vida, me diste la espalda y te fuiste sin despedida. Te fuiste como el viento en busca de un corazón ajeno. ¿Pero sabes? No es odio lo que siento, ni rencor hacia tus sentimientos. Decidiste escapar de alguien que te sabía amar, no me importa donde estes, no me importa con quién estes, nunca otros labios te dejarán tan marcado el sabor que en ti impregne. Nunca otro cuerpo te mostrará las estrellas, ni te cantará en luna llena como este cuerpo lo sabía hacer. No me importa donde estes, no me importa con quién estes, soy feliz sin tu falsedad y se que alguien más me valorará. Me dejaste, sí, pero ni siquiera me importa el porqué.