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Música

En el pentagrama de tu piel he dibujado una nota, sol, la, mi; de tus senos la armonía, de tus labios la sinfonía, besarlos, tocarlos,  cual instrumento delicado, dedicado a aprenderlo y perfeccionarlo. Cuerdas, viento, tacto, el instrumento es tu cuerpo, la batuta en mis manos, la orquesta es tu deseo; entrégame tu sed, tu hambre, tu pasión, música es lo que haremos cuando hagamos el amor.

El plan

Había calculado la mayoría de las probabilidades… Tomaríamos un café mientras escuchábamos la música del trovador y platicábamos de situaciones triviales, de lo que nos había pasado durante el día o de cualquier anécdota que nos arrebatara sonrisas. Pediríamos un postre o quizá una bebida más fuerte, el lugar se prestaba para eso; después caminaríamos por las calles del centro, nos sentaríamos en alguna banca del zócalo o en cualquier otro lugar que nos permitiera seguir platicando. Así en la idea el plan era perfecto. Había pensado en todo eso… Y cuando tuviera la oportunidad te diría que me gustas mucho, mirándote a los ojos me acercaría para darte un beso en la mejilla y recorrería mis labios para besar los tuyos, un beso delicado, sin prisa, que capturara el momento para que pudiera ser recordado como algo bello en nuestro futuro; aprovecharía el aire frío de la noche como un buen pretexto para abrazarte y entonces volvería a besarte si es que el primer beso hubiera...

Un día normal

Es el inicio de un día laboral, sales de la regadera y te quitas la bata de baño para ponerle crema a tu cuerpo paseando tus manos sobre cada uno de los poros que deben ser humectados para evitar el maltrato que pudiera ocasionar el ambiente en el que te desenvuelves durante la mañana, la tarde y la noche. Del cajón sacas la ropa interior, ese conjunto negro semitransparente con listones a los costados que se amarran en forma de moños; ajustas por la espalda el brasier, te subes los pantis, volteas al clóset y piensas en la blusa y el pantalón que deberás usar el resto del día; mientras lo piensas admiro tu espalda y esa curva que se forma al inicio de tus caderas, no me había percatado de ese lunar aunque no se forman en una sola noche, simplemente un descubrimiento más; me fascina la combinación que hace el tono de tu piel con el color negro en una imagen que capturo en mi pensamiento antes de que tomes la blusa beige y el pantalón de mezclilla ajustado; una selección   com...

En la oscuridad

Al final del pasillo lograba apreciar una hermosa silueta apenas dibujada por una breve luz intermitente que parecía provenir de una vela a punto de terminarse, mis ojos no lograban acostumbrarse a tal oscuridad aunque mi olfato si percibía un perfume muy familiar, ese tipo de aroma que se conserva en el interminable mundo de recuerdos y sensaciones personales. Avancé despacio tocando las paredes abriéndome camino entre las sombras, a medida que me acercaba el perfume se impregnaba más en mis emociones, algo que definitivamente ya había vivido y que al momento me provocaba un inquietante escalofrío. Un par de metros era lo que me separaba de tu sombra, a medida que mis ojos se acostumbraban al velo de la noche podía distiguir tu largo cabello alborotado hasta la altura de tu espalda, lo pronunciado de la curva en tus caderas y la intoxicante figura de tus piernas. -Hola.- Me dijiste suspirando y estiraste tu brazo para tomar mi mano derecha y acercarme a tí, la colocaste...

Rojo

Y de pronto, en rojo semi transparente, una imagen encerrada en mi pupilas, archivada en mi mente; tus piernas apenas cubiertas con esa tela, inisito, era roja; la media luz sólo me permite ver lo deseable, ocultando el resto para la vista más no para el pensamiento; sentada de piernas cruzadas, descalza al filo de la cama, aguardando impaciente el beso, la saliva en tu talón, el tacto en tus pantorrillas, el aliento en tu mentón. El impulso de una caricia ausente de timidez se acomodó sobre tu rodilla derecha, la piel reaccionó con un ligero temblor, un escalofrío fugaz se manifestó en tu vientre con una explosión de deseo seguido de un gran suspiro y miradas que se encontraron entre las sombras provocadas por la carencia de luz; y un gran beso se hizo presente, uno de esos que advierten la insaciabilidad, lo incansables que pueden ser los labios en su búsqueda por absorber los placeres mutuos, pero alto, quiero hacer una pausa en esos labios de tan exquisita textura y ...

Frío

El frío diciembre terminará pronto, el viejo año atestiguó los besos que te di, día y noche, tarde y madrugada; todos aquellos minutos en que extendí mi brazo para que te tomarás de él mientras caminábamos con alguna conversación entre los labios; todas aquellas horas que pasamos juntos en la cama, viendo el televisor, compartiendo algún gusto, desparramando migajas de pan o manchando de refresco las sábanas porque la torpeza lo derramó, el viejo año lo atestiguó; así como las muchas veces en que nos despojamos de la ropa para terminar con el frío de la noche, el frío de las palabras, el frío del pensamiento cotidiano, aquel del trabajo, aquel de los pagos, aquel frío sea cual fuera su presentación que de ninguna manera detenía el encanto de besar tu cuerpo, de erizar tus vellos, de enredarme en tus pestañas y perderme en el orgasmo de tu mirada, jamás el frío fue tanto para detenernos de estar juntos una que otra madrugada. Y así, el frío diciembre junto con su año viejo concluye...

Seducción

Seducción:    - Atraer enormemente, convencer, persuadir sutilmente… - 8:40 pm, el sofá disponible, café instantáneo y el mp3 en curso “Stairway to Heaven”. Cabello suelto hasta la mitad de la espalda, revuelto; Recostada, el celular en la mano, una selfie con mirada provocadora y labios recién pintados con una ligera mueca que la hacen parecer traviesa; un whatsapp enviado con la recién tomada fotografía que le dice, “buenas noches cariño”. Dos palomitas azules, -leído.- Nuevo mensaje: -Buenas noches linda, que hermosa te ves.- Ella acerca el celular a sus labios y graba un mensaje de voz: -¿Sabes?, he estado pensando en ti.-  Un sorbo de café, desabrocha un par de botones de su camisa, su escote revela su brasier morado y escribe en la pantalla del celular: - me puse la ropa interior que tanto te gusta.- Mensaje enviado y visto. Brillo en sus ojos, humecta sus labios con la lengua, traga saliva y se ayuda con otro poco de café, ...