La miraba fijamente desde la butaca de atrás, la maestra frente al grupo hablaba y hablaba, para mí, sólo eran sonidos sin sentido, mi mente estaba con ella, a sólo tres filas delante de mí, observaba su cabello, imaginaba el perfume que tenía puesto, veía como su muñeca guiaba firmemente el lápiz sobre la hoja blanca, no tenía idea de lo que dibujaba, pero a mí, a mí eso no me importaba. Martha; hacía tiempo que quería hablarle pero no encontraba razón alguna para poder acercarme a ella, siempre rodeada de sus amigas, me limitaba a observarla desde la distancia pensando en que decir cuando estuviera cerca, pensando mis primeras palabras, pero no se me ocurría nada. La maestra daba sus últimas líneas de la clase y todos guardábamos nuestros útiles en las mochilas preparándonos para salir, Martha guardó sus libretas, me sentía un poco loco al estarla observando durante tanto tiempo, pero es que cada movimiento, cada una de sus sonrisas me hacía suspirar. El timbre sonó, t...