Durante un beso, no hay prisa en tus pantorrillas, mis labios en tu rodilla, y la mirada inquieta mirando hacia arriba, donde tu belleza se asoma y la pasión se desborda.
No te pedí que llegaras, no te pedí que te quedaras, pero lo hiciste. Y ahora tu encanto es mi placer diario, tu sonrisa es mi delirio cotidiano, tu mirada es mi motivo, toda tu presencia es un sueño cumplido
Despiertas, tirando las estrellas, con el rostro fresco, azul amaneciendo. En tu sonrisa el mismo sol se ilumina, y te marchas, tomando de la mano al cielo, mujer que dejas suspiros en el viento y el eco sutil del aroma de tu cuerpo.
La.manzana en el escritorio, La sonrisa en su rostro. El gis feliz, El borrador contento, Gracias maestra, Gracias maestro. Somos resultado De todo ese esfuerzo.