La poesía eres tú, con la postura de tus piernas, y el semblante entre tus cejas. Con esa risa que contagia, y esas ganas que seducen; con ese brillo insuperable que ilumina al caminante, ese que, a tu lado, sueña con besarte. Eres ese sueño, eres ese verso, eres esta rima, eres toda mi vida.