Ir al contenido principal

Cambios

Todo lo que inicia evoluciona o concluye, este será mi caso.

No, no se trata del blog, aquí seguiré expresando todas aquellas ocurrencias que me vengan de la inspiración matutina, nocturna, de la pasión, del amor y el desamor, de la vida diaria.

No, el cambio es sencillo, "Amorphis" como pseudónimo ha terminado su ciclo, ahora la renovación y el desorden de este blog correrá a cargo de tonymoca que quizá por algunos de ustedes ya sea conocido.

Estimados lectores, que este sea un año lleno de letras, de poesía, de cuentos, de anécdotas y todo aquello que suelen expresar, que la relación blog-amigos-blogs, no decaiga sino por el contrario, que sea aún mejor, y que para cada uno de ustedes se cumplan todos sus deseos.


Feliz año nuevo,  el show debe continuar.

tonymoca

Comentarios

Ojos ha dicho que…
Así es... el show continúa queramos o no. Gracias por los deseos, yo te envío un gran abrazo y mis deseos que también están llenos de cosas bellas para ti. Toný, suena bien. me gusta
malbicho ha dicho que…
voy a extrañar a Amorphis (me caía bien)

;)
Nid Mar ha dicho que…
HOLA!
Pues con todo TONY!

Éxito y felíz año nuevo ! =D
Nos leeemos
Munani ha dicho que…
Tonymoca, espero sea tan bueno como el café ^^
Anónimo ha dicho que…
Los cambios no solo son buenos, sino necesarios, así que vengan las nuevas ideas, pero que se mantenga el talento.

Por aquí seguiremos ;)
.::BeLéN::. ha dicho que…
Feliz inicio de año amorphis! aquí seguimos, un abrazo.
.::BeLéN::. ha dicho que…
Upss, tonymoca. :)

Entradas populares de este blog

fugaz

El viento trajo consigo el perfume que descansaba en tu cuello, mi olfato lo recibió con una dulce sensación de frescura y lo transformó en un suspiro,  nuestros ojos se cruzaron en una mirada que se interrumpía por fugaces parpadeos. Tus dedos se encontraron con los míos en una inquebrantable cadena y me jalaste hacía ti para unir tu aliento a mis labios desesperados por romper la sequía con el color de tu lápiz labial. Así lo hiciste; cuando el suave toque de tu boca me invadió, un nervioso derrame de emoción cruzó por todas mis venas haciendo que el corazón me latiera mas rápido que si hubiera corrido un maratón, al instante un impulsivo abrazo te acercó a mi pecho y me permitió sentirte, cerquita, tan cerquita que sentí tu pulso igualmente ansioso y tu palpitar también acelerado. Rompimos el beso para sonreírnos, nos miramos sabiendo que nos volveríamos a encontrar pronto; una voz en segundo plano mencionó tu nombre, señal de que tenías que retirarte, y con la última mu...

Así fue ...

Así fue como conocí… Tus labios. Fue un suspiro que se alejó de tu cuerpo para acercarse a mi oído, que provocó un beso robado que ni lo fue tanto por tu nerviosa complicidad, fue en una sonrisa que al mínimo detalle dejaba ver la inocencia de una mujer con ganas de vivir. Y después, después tu mirada. Qué tan noche pudo ser en realidad no importaba pues la luz que tus oscuros ojos emanaban era aún más fuerte que la de cualquier astro que con propia luz se iluminara. Cruzaste conmigo tu mirada sólo para descubrir secretamente que para entonces ya me amabas. Entonces descubrí tu cuerpo. Escultura que se tiende horizontal sobre mis sueños, tan desnudo como musa, tan deseado como el pecado que castigamos, tan seductor que sonrojas al más fino de los amantes, tan tuyo y en aquel instante tan mío que no perdí el instante de tocarlo con mis besos y guardarlo en mi pensamiento. Al momento, hacer el amor se volvió en demanda una tarea tan amena como cotidiana. Y la pasión y...

Espalda

Aquí, bajo tu cuello, donde termina el largo de tu cabello, aquí comienza la planicie que he devorado con la mirada, en su curva pronunciada, he dejado varios secretos que mis labios le han contado, y se guardan entre sus diminutos vellos esperando ser descubiertos y tal vez contados. Es tu espalda un delirio, un desnudo para un óleo, una estrofa de canción o un verso de un poema. Que curioso ese lunar, justo a la altura de tu costilla derecha, es el más grande y distinguido, tienes uno más, bajo el hombro izquierdo, otro pequeño que se alinea a tu columna y una mancha en tu piel que se asoma para darle un toque especial al color que ahí predomina. Fuera el sujetador, sus líneas se quedan marcadas, señal de que esa prenda estuvo contigo todo el día. Libre al fin, mi vista se llena de su esplendor, su fuerza ha mermado y requiere un descanso, quizá las caricias de mis manos que impacientes están de acercarse y hacerte sentir una mujer consentida, que se merece lo mejor al final del d...